Nuestra Madre del Cielo tiene su trono en Honduras bajo la advocación de Virgen de Suyapa Patrona de Honduras, capitana de las Fuerzas Armadas.
Al sudeste de la ciudad capital de honduras: Tegucigalpa, a unos ocho kilómetros de esta ciudad, se encuentra la aldea de Suyapa.
La historia cuenta que un un sábado del mes de Febrero de 1747 un joven labrador llamado Alejandro Colindres, y un niño de ocho años Lorenzo Martínez, seguían el sendero que regresa a suyapa, cansados de cosechar maíz en una milpa que don Juan José Lozano tenia en El Piliguin. No hacia mucho que caminaban cuando les cayo la noche; la oscuridad y lo escarpado de algunos pasos que debían transitar los obligo a detenerse y dormir a la intemperie, Allí se acostaron en el duro suelo. Enseguida Alejandro sintió que un objeto, al parecer una piedra, le impedía acomodar la espalda. A oscuras lo tomó del suelo y lo arrojó lejos. Curiosamente al recostarse nuevamente sintió aquella molestia en el mismo lugar y esta vez no lo tiró sino que, intrigado por lo acontecido, lo guardó en su mochila sin tener conciencia del objeto.
La causa que le impulso a guardarlo fue el hecho portentoso de que habiendolo arrojado lejos de si , volvió a encontrarlo en el mismo sitio de donde momentos antes lo había tomado para tirarlo.
Al despuntar la aurora los jóvenes prosiguieron su camino a casa de su madre.
¡Y cual no seria el asombro de todos ellos al ver que el importuno objeto era una pequeña escultura de Nuestra Señora tallada en madera de cedro, La imagen de la Virgen de Suyapa mide apenas seis centímetros y medio y En su mirada angelical se refleja la nobleza de la raza indígena. Es morena, de rostro ovalado, mejillas redondeadas, y su lacia cabellera le llega hasta los hombros. La imagencita tiene sus diminutas manos unidas en actitud de oración.
En 1925 Pío XII declaró a Nuestra Señora de Suyapa Patrona de la República de Honduras, y se escogió el 3 de febrero como el día de la celebración patronal, con misa y oficio propios.
El primer milagro notable, ocurrió en el año de 1796; cuando el Señor Zelaya arrojo por la vía urinaria tres piedras que eran el tormento de su vida.
La primera ermita se bendijo en el 1780 y el templo actual, de enormes proporciones, capaz de albergar a las multitudes que peregrinan a Suyapa, recibió la visita del Beato Papa Juan Pablo II en 1983.
Morenita de Suyapa
ES MARÍA LA BLANCA AZUCENA
Catedral de San Pedro Sula
Vista San Pedro Sula


